El pasado jueves, el país sufrió uno de los peores ataques que esta “guerra contra el narcotráfico” nos ha otorgado. El ataque perpetuado directamente contra la población civil en un espacio público terminó con un saldo de más de 50 muertos. Es cierto que ha muchas personas les consternó este suceso, pero también es cierto que gran parte de nuestra población ya se está volviendo indiferente e insensible ante estos hechos, es decir, estamos perdiendo nuestra capacidad de sorpresa e indignación ante este clima de inseguridad que el país vive actualmente. No nos podemos permitir pensar que las miles de muertes que están ocurriendo es algo normal, porque NO LO ES. No son normales ni justificables tantas muertes por ningún motivo.
El problema con toda la inseguridad que vivimos hoy en día es que no existe una adecuada estrategia de seguridad ni de combate al narcotráfico, de igual manera en México no existe ni ha existido una adecuada distribución de responsabilidades, aquí siempre se ha visto el “yo no fui”, “eso no me corresponde a mí”, “no tuve nada que ver en el asunto”, “el culpable es….”, “la culpa es de….”, etc. Y lo peor de todo es que el jueves pasado no fue la excepción a esta regla, nuevamente se vio el discurso de echarle la culpa al de al lado.
Es cierto que Estados Unidos tiene la culpa al permitir la venta de armas hacia nuestro país, también es cierto que el PRI es culpable al no darle un alto al crimen organizado durante todos sus años en el gobierno, pero también es cierto que el actual gobierno es muy culpable al no tener una buena estrategia y al no mejorar las condiciones de vida de los miles de jóvenes que se ven expuestos a sucumbir ante esta nueva forma de vida: la “vida del narco”.
Por lo que ya es hora de dar fin a este clima de inseguridad, entender que la violencia no se resuelve con más violencia, que el ejército no debe de estar en la calles, que el caso de Monterrey no se resolverá enviando mil quinientos soldados más, que el crimen organizado no se acabara con averiguar quién es el culpable de esta situación, es hora de que nosotros, como sociedad, participemos más en la vida política de nuestro país, debemos de ejercer nuestro derecho de opinar para que la vida en nuestro país mejore en todos los sentidos.